
Ley 30-26 y Confotur: La nueva matemática para el retorno de inversión inmobiliaria en RD
El panorama fiscal de la República Dominicana experimentó una transformación significativa a mediados de 2026 con la promulgación de la Ley 30-
- Para los inversores internacionales, esta reforma crea una nueva base para calcular los rendimientos a largo plazo, especialmente cuando se integra con los beneficios establecidos de la Ley 158-01, conocida comúnmente como Confotur. Comprender cómo interactúan estos dos marcos es ahora el principal motor de la asignación de capital institucional y privado en toda la isla.
El impacto de la Ley 30-26 en las ganancias de capital
Desde el 18 de junio de 2026, la Ley 30-26 introdujo una tasa impositiva estandarizada del 10% sobre las ganancias de capital para personas físicas. Esta simplificación proporciona una claridad muy necesaria para los inversores que buscan salir de posiciones en mercados de alto crecimiento como Punta Cana y el distrito de Piantini en Santo Domingo. Al limitar la responsabilidad al 10%, el gobierno ha reducido efectivamente la barrera para la liquidez, fomentando un mercado secundario más activo para activos residenciales de lujo.
Sinergia entre Confotur y las nuevas realidades fiscales
Si bien la Ley 30-26 aborda el régimen fiscal general, Confotur sigue siendo el estándar de oro para incentivar los bienes raíces vinculados al turismo. Las propiedades certificadas bajo esta ley continúan ofreciendo una exención de 15 años del impuesto de transferencia del 3% y del IPI (Impuesto a la Propiedad Inmobiliaria) anual del 1%.
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*Exención del impuesto de transferencia:
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Al comprar una unidad aprobada por Confotur, los inversores ahorran inmediatamente el 3% del valor de la transacción, un impulso de liquidez significativo en el punto de entrada.
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*Exención del IPI:
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Con el umbral del IPI para 2026 fijado en RD$10,695,494, la exención de Confotur proporciona una ventaja sustancial de flujo de caja anual para activos de alto valor que, de otro modo, estarían sujetos al gravamen anual del 1%.
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*Posicionamiento estratégico:
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Los inversores priorizan cada vez más los proyectos que poseen tanto un 'deslinde' definitivo (demarcación catastral) como un certificado Confotur válido para garantizar tanto la seguridad jurídica como la máxima eficiencia fiscal.
Debida diligencia en el mercado de 2026
A pesar del entorno fiscal favorable, la importancia de una debida diligencia rigurosa nunca ha sido mayor. El proceso de 'deslinde' sigue siendo el paso más crítico para verificar que los límites legales de una propiedad estén fijados y registrados. Los compradores deben asegurarse de que su asesor legal confirme el estado del título en el Registro de Títulos, ya que las propiedades que carecen de un 'deslinde' definitivo conllevan riesgos inherentes que ningún incentivo fiscal puede mitigar.
